En una peluquería o salón de España yo no busco primero «qué porcentaje toca». Considero el precio como el coste del servicio y después decido si quiero dejar un extra voluntario.
Si participaron varias personas
Una cita de color, corte o uñas puede implicar a más de un profesional. Si quiero dejar propina, pregunto cómo se reparte en lugar de suponer que todo va a una sola persona.
También decido conscientemente si uso el precio rebajado o el valor habitual como referencia.
No copio porcentajes extranjeros
En otros países los salones pueden tener una cultura de propina más marcada. Yo consulto la guía de propinas por país cuando viajo.
Mi principio
Quiero que el calculador me diga cuánto son 5 % o 10 %. La decisión de si debo dejarlo sigue dependiendo del contexto real, no del botón más grande de la pantalla.